Una lesión de ligamento cruzado anterior impresiona. Pero no es el final de tu deporte ni de tu vida activa.
Con el enfoque adecuado, tu rodilla puede volver a ser estable, fuerte y funcional.
En DE MOVEMENT no “reparamos” ligamentos. Acompañamos tu proceso de recuperación a través del movimiento, respetando los tiempos biológicos y trabajando lo que realmente importa: fuerza, control y confianza.
La investigación actual sobre recuperación del LCA y readaptación de rodilla refuerza la importancia del ejercicio progresivo y bien estructurado en el proceso de vuelta a la actividad.
En DE MOVEMENT utilizamos esta evidencia para diseñar un plan progresivo, individualizado y orientado a que vuelvas a moverte con seguridad.
Después de una rotura de LCA aparecen muchas dudas y miedos. Revisarlos forma parte del proceso.
Nuestro trabajo no va de acelerar plazos, sino de construir una rodilla fuerte y preparada para tu realidad.
Todo se adapta a tu punto de partida: postoperatorio reciente, fase intermedia o vuelta al deporte.
Recuperamos rango de movimiento y activamos la musculatura clave sin sobrecargar la rodilla.
Introducimos trabajo de fuerza progresiva y control monopodal para mejorar la estabilidad.
Reintegramos carrera, saltos y cambios de dirección según tu objetivo y contexto.
Los ejercicios siempre se adaptan a la fase y a tu nivel. Algunos de los más utilizados en la recuperación del LCA son:
No se trata de hacer “más”, sino de hacer lo adecuado en cada momento.
Depende de la fase en la que te encuentres y de tu punto de partida. Muchas personas empiezan a notar más estabilidad y confianza en pocas semanas cuando el trabajo es constante y bien guiado.
Es importante contar con el alta de tu profesional sanitario si vienes de cirugía o fase clínica. Nosotros trabajamos en la fase activa de recuperación y readaptación al movimiento.
Sí. Tras un LCA es habitual perder confianza en la rodilla. Parte del proceso consiste en recuperarla a través de progresiones controladas.
Depende de tu situación (postoperatorio reciente, meses desde la lesión, objetivo deportivo…). En la valoración inicial te orientamos con una estimación realista y adaptada a ti.
La rehabilitación es la fase inicial tras la lesión o cirugía. Suele estar centrada en recuperar movilidad, controlar la inflamación y restablecer funciones básicas de la rodilla bajo supervisión sanitaria.
La readaptación, en cambio, es la fase posterior. Aquí el objetivo es que tu rodilla vuelva a tolerar carga, fuerza, impacto y cambios de dirección de forma progresiva y segura. No se trata solo de “estar bien”, sino de estar preparado para volver a entrenar, practicar deporte o afrontar tu día a día con confianza.
Ambas fases son importantes y complementarias.
La rehabilitación te ayuda a recuperar función básica.
La readaptación te prepara para volver a rendir y reducir el riesgo de recaídas a través del entrenamiento de fuerza y el movimiento bien guiado.
Nuestro objetivo no es solo que recuperes funcionalidad, sino que integres el entrenamiento de fuerza en tu vida. Puedes continuar con entrenamiento personal o pasar a nuestros grupos reducidos de 5 personas para mantener y seguir mejorando con garantías.
El primer paso es entender tu situación, no forzarte.
Comenzamos con una valoración inicial completa para conocer cómo te mueves, qué gestos te generan inseguridad y cómo las molestias cervicales afectan a tu rutina.
La valoración incluye: