Molestias de rodilla, antecedentes de lesión de ligamentos o menisco y procesos de desgaste que pueden limitar tu movimiento en el día a día.
La rodilla soporta grandes cargas en gestos tan cotidianos como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. Cuando aparece una molestia persistente, es habitual reducir la actividad por miedo a empeorar, lo que a medio plazo suele generar más rigidez, debilidad y pérdida de confianza.
Nuestro trabajo se apoya en la evidencia científica actual, que señala el ejercicio activo y bien dosificado como una estrategia eficaz para mejorar la función de la rodilla y la capacidad para el día a día.
No realizamos diagnóstico ni tratamiento sanitario ni sustituimos a profesionales sanitarios. Utilizamos el movimiento y la fuerza como herramientas para ayudar a las personas con molestias de rodilla a mejorar su capacidad de movimiento.
Trabajo progresivo de fuerza y control del movimiento para recuperar confianza y capacidad física.
El ejercicio bien planteado ayuda a mejorar la función de la rodilla y la tolerancia a la carga en el día a día.
Entrenamiento de fuerza y control del movimiento para mejorar la capacidad funcional en el día a día.
Personas que han pasado por lesión o cirugía de ligamento cruzado anterior y quieren recuperar su capacidad física.
Trabajamos fuerza, estabilidad y control del movimiento de forma progresiva para ayudarte a moverte con mayor seguridad y confianza.
Molestias en la parte anterior de la rodilla al bajar escaleras, agacharte o estar mucho tiempo sentado.
El ejercicio activo y adaptado es una herramienta útil para mejorar la función de la rodilla y la tolerancia a la carga en el día a día.
Recupera fuerza, estabilidad y confianza cuando tu rodilla empieza a limitarte.
La readaptación es el paso que te ayuda a volver a cargar con seguridad. Trabajamos movimiento y fuerza para mejorar la capacidad funcional y la confianza en el día a día.
Diseñamos un camino de trabajo específico para que recuperes confianza en el movimiento de tu rodilla.
Desde un enfoque activo, seguro y basado en la evidencia.
(No realizamos diagnóstico ni tratamiento sanitario. El ejercicio se plantea como complemento activo.)